La Región de Lisboa es el destino ideal para un viaje intenso y completo.
Desde la posibilidad de disfrutar de extensas playas, para relajarse en la arena o practicar deportes, admirar paisajes exuberantes, zonas de paisaje protegido, llanuras destinadas a la cría de caballos y toros, monumentos clasificados por la UNESCO como patrimonio mundial, incluso el más pintoresco paisaje rural, la diversidad es la norma general.
Sintra, considerada patrimonio Mundial, es una de las más lujosas y románticas villas que tanto inspiró a poetas y escritores
Estoril / Cascais , zona privilegiada para quien le gusta el mar, el golf y las zonas con encanto.
Más al norte, además de Fátima, mundialmente conocida como lugar de peregrinación, tenemos tres monumentos fundamentales clasificados patrimonio Mundial de la UNESCO: Monasterio de Alcobaça, Monasterio de Batalha y el Convento de Cristo, que tiempos atrás fue casa de Templarios.
Es imprescindible pasar también por Óbidos, una bonita villa medieval o Santarém, que además de su patrimonio arquitectónico, es un lugar privilegiado para la cría de toros y caballos.
Poniendo rumbo hacia el sur, llegamos a Sado y descubrimos la belleza de sus orillas. Su estuario único, rodeado por las playas de Troia, la Sierra de la Arrábida y Setúbal, es uno de los más bellos de Portugal. En él aún se pueden ver delfines, pero es en sus orillas donde se descubren las más bellas riquezas, sobre todo naturales.