Ruta de Saramago

En 1998, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Palacio Nacional de Mafra

Monumento

Fíjate en el techo, en la figura central de la pintura que lo llena, que es obra de Cirilo Volkmar Machado. Si cruzas la sala en toda su largura, descubrirás que esa figura, que representa el hijo de Helio, dios del Sol, también te sigue con la mirada y gira el cuerpo para continuar siguiéndole. Incluso a Blimunda, mujer del pueblo del libro “Memorial del convento”, cuyos ojos lo veían todo, le fascinaría. Vive la experiencia y asómbrate.

Palacio Nacional de Mafra

Monumento

A través de amplias ventanas encaradas hacia la basílica, era en esta sala donde la realeza asistía a la misa. En el otro lado, existe un balcón, encarado hacia el exterior, donde se encuentra la piedra a la que José Saramago dedicó un capítulo entero de “Memorial del convento” – solo para resaltar el trabajo colosal de los hombres que irguieron este inmenso monumento.

Palacio Nacional de Mafra

Monumento

Esta sala en forma de cruz, con 84 metros de largo, alberga, en estanterías estilo rococó, 30.000 volúmenes. El más antiguo es del 1472 y el más reciente data de 1820. Entre ellos se encuentra una colección que constó del índice de la Inquisición, que incluye libros de alquimia, magia negra y ocultismo, entre otras materias oscuras que, sin duda, despertarían la curosidad de Bartolomeu de Gusmão, mencionado en la obra “Memorial del convento”. Su catálogo es un manuscrito que tardó diez años a concluirse. Hoy en día aún recibe lectores.

Coto Nacional de Mafra

Punto de Interés

Creado en 1747 por D. Juan V, tras la construcción del convento de Mafra, esta reserva de caza se extiende por unas 1.200 hectáreas, rodeada por un muro con 21 km de extensión. Actualmente se puede recorrer en tren o en coche eléctrico, hacer tiro al arco, talleres de cetrería, caza, excursiones a pie o en BTT, pasar la noche allí o, quién sabe, soñar con máquinas voladoras.